Archivo | Ego RSS feed for this section

La ciudad que no existe

7 Ene

                                                                    Photo by soonorlater “Recuerdos”

 

Hace unos días visité la ciudad donde pasé mis primeros años y adolescencia. No sé si este periodo es el más importante en la vida de una persona.  La niñez, donde aprendes algo sobre el mundo que te rodea, aprendes a relacionarte con los demás, aprendes a tener amigos, a jugar y reir sin preocuparte…. La adolescencia, esa etapa de los primeros amores, de mirar al futuro intentando ver lo que éste te tiene preparado, de estudios y sobre todo de descubrimiento.

Yo, hace unos días al visitar esa ciudad, sentí que abría de nuevo la puerta a esta etapa ya muy lejana en mi vidad. Me sentí como el niño que abre la puerta para descubrir lo que hay detrás. Así, me asombré al ver como mis recuerdos, los que tenía de ese momento se habían quedado congelados allí donde los había dejado hacía años. Para mí, las personas no habían cambiado o envejecido, las calles suponía que seguirían siendo las mismas con los mismos nombres y los mismos edificios y todo de algún modo seguiría teniendo el mismo aspecto que entonces.

Supongo que soy muy ingenua al hablar así, ya que todos cambiamos en todos los aspectos, la vida cambia, y así lo ha hecho esa ciudad que ya no es tal para mí. Han desaparecido edificios de los de toda la vida y han sido sustiuidos por otros más modernos y por desgracia con peor gusto en algunos casos. Han cerrado cafeterías o bares a los que solía ir con mis amigos de entonces. Hay tiendas que ya no están y la gente… Casí no pude reconocer a alguno de los conocidos de entonces… La ciudad que yo esperaba encontrar ya dejó de exisitir hace mucho. Eso fue lo que más me asombró descubrir en mí, que esa ciudad sólo existe en mi memoria.  Es el paso del tiempo el que todo cambia y  renueva. Los espacios de entonces son ocupados ahora por otros nuevos y distintos.

Aunque he vivido en otros sitios y he vuelto a ellos despues de años, en ninguno he sentido tanto el paso del tiempo y el cambio como en la ciudad de mi infancia y mi adolescencia. Parece que los recuerdos de esa etapa son mucho más sentidos e intensos que los que podamos tener en nuestra vida adulta, al menos, eso es lo que yo siento. Y escribo estas letras para que no se duerma de nuevo en mi memoria.

 

Los números de 2011

1 Ene

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un reporte para el año 2011 de este blog.

Aqui es un extracto

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog fue visto cerca de 12.000 veces en 2011. Si fuese un concierto en la Ópera, se necesitarían alrededor de 4 actuaciones agotadas para que toda esa gente lo viera.

Haz click para ver el reporte completo.

Que las flores bailan

4 Ago

Creo en la paciencia
Temo la palabra
Odio la mentira
Siempre por la espaldaCreo que te entiendo
¿Esto es lo que opinas?
¿Sabes lo que siento?
¿En tu pensamiento?
¿Crees en las promesas?
Son solo palabras
Yo creo en los actos
El acercamiento
Bésame si miento
Dame tu saliva
Vives mi deseo
Siempre de escondidas
Aquí la palabra
En segundo plano
Sientes el aroma,
Vida; escucha, mira.
Veo la salida
Siempre afirmativa
Caminaré ciego, porqué sé que miras

A-F-A-S-I-A

Dime con tus dedos
Que no habrá más peros
Que siempre seremos
Mientras nos toquemos

Luz entre las ramas
Seis de la mañana
Llegan los colores
Nacen las fragancias
Dime esa palabra
Que tus ojos cantan
Como fluye el viento
Como corre el agua
Entre las montañas
Bésame los labios
Tócame la cara
Que me tiembla el almaPoseía poesía
Caminaba componía
Comparaba concentrada
Si buscaba encontraba
Contaba y cantaba
cantando hablando,
y quién canta aquí
tu a ella o ella a ti?
es un simple gesto,
quién lo siente
quién lo haría
un terrible amo
un magnífico criado
sientes lo que expreso?
espero que sí…

h-j-calma,
contemplad a las flores
que las flores bailan
que las flores bailan
que las flores bailan

sueñan que vuelan,
alas-almohadas
tantas hermosas…
sobran palabras

todo se inflama.
tantos tobillos…
te tengo atada
-dime cariño..-

creo que siento
que se nos para
críos que sueñan
sueñan que vuelan
alas-almohadas
tantas hermosas
sobran palabras

no tengo a donde ir,
así que iré a cualquier lugar
a cualquier lugar…
porque no tengo a donde ir…(bis)

“Solo Palabras”  Facto de la fe y las flores azules. Album “Sencillo y otras”

Donna Avanguardia

21 Abr

Photo by soonorlater “Mostra Roma”. Text by soonorlater

¿Qué nos lleva a hacer fotos?. ¿Qué nos lleva a mirar una foto que no hemos hecho nosotros?. ¿Hay diferencia entre las fotos hechas por hombres o por mujeres?. Supongo que respuestas hay como colores, infinidad.

Soy mujer, me gusta hacer fotos tanto como mirar las de otros, ¿qué busco?. A veces me hago esa pregunta y siempre obtengo la misma respuesta, me siento como una cazadora, cazadora de instantes. Siento una avidez que me puede y me persigue cada vez que tengo una cámara en mis manos, la necesidad de buscar, de encontrar los momentos que no van a repetirse nunca más como si echase de menos las cosas que todavía no he vivido por adelantado. Y quiero expresarme, la necesidad de contar con las fotos historias que no puedo escribir, cosas que aún no tienen nombre, sentimientos que todavía no han salido de mi boca.

¿Y en las fotos de los demás? yo, busco el mundo, la visión de los demás, un ángulo distinto, una óptica diferente que me sorprenda y altere mis sentidos, me haga pensar y compartir algo de lo que esa persona intentaba decir cuando su cámara hizo click y la imagen ya quedó impresa para siempre, congelada en su tiempo.

Vata

23 Mar

Photo by soonorlater

Pukka herbal/ayurveda

Recomendaciones para un estilo de vida VATA

Vata es la energía responsable del movimiento, la circulación, el transporte de los impulsos nerviosos y prana, que es la fuerza de la vida. La gente que nace con niveles altos de vata tiende a sentir como les invade la preocupación y un sentimiento de soledad y abandono cuando no sienten equilibrio interior.

Son propensos a sufrir sequedad en la piel, diarreas, la enfermedad de Parkinson, ataques de pánico, anorexia, adiciones varias y ciática entre otros problemas.

Cuando tienen equilibrio interior, son creativas, claras, espontáneas, divertidas y siempre están planeando algún viaje a un sitio nuevo.

Características de Vata: Vatadosa se compone de Akasa (espacio) y vayu (viento). Cada dosa contiene aspectos de todos los tattvas pero el espacio y el viento son los predominantes en vata. Así que vata es frío, ligero, brusco, móvil, sutil, limpio, seco y astringente. Las funciones de vata reflejan estas cualidades. Es responsable del movimiento del cuerpo y todos los impulsos eléctricos. El flujo de la sangre, la eliminación de deshechos, el habla. Mueve el diafragma y los músculos en general, también estimula la función del intelecto. La raíz “va” significa “extenderse”. El sitio originario de vata es el colon. También se encuentra situado en la vejiga, las caderas, los oidos, los huesos y en el sentido del tacto. Esto coincide con las cinco subcategorías, el pancavayu o los cinco prana.

¿Cómo empeorar el vata?. Vata emperora con los sabores astringentes, amargos y fuertes (todos ellos incrementan la sequedad), al final de la comida, por la mañana temprano y por la noche. Empeora con los sentimientos de miedo e inseguridad, a principios de otoño y primavera, en la última etapa de la vida, por movimiento en exceso, en clima seco y frío, por acostarse después de las 11 de la noche. Hay una tendencia natural a que sea atraído por todo esto.

¿Cómo equilibrar el vata?. Como vata es “ligero”, “frío” y “seco”, se siente atraído e incrementado por estas tendencias. Es mejor equilibrarlo usando las cualidades opuestas: más templado y cálido, más cremoso y húmedo, con los pies en el suelo.

Menos sabores amargos, astringentes y fuertes (ensaladas frías, té, especias muy fuertes).

Menos prisa y precipitación al hacer las cosas.

Menos frío y sequedad.

Menos miedo.

Más aceitoso, masajes con aceite templado, aceite de sésamo.

Más regularidad: la rutina diaria es esencial para equilibrar el vata.

Más tranquilidad: aprender técnicas de relajación y prácticas de yoga.

Más confianza y seguridad: Aumentar la autoestima.

Para saber más : Pukka Herbs: High quality Ayurvedic herbs and products.

www.pukkaherbs.com

No te salves

22 Mar

Photo by soonorlater

No te salves

No te quedes inmóvil

Al borde del camino

no congeles el júbilo

no quieras con desgana

no te salves ahora

ni nunca

no te salves

no te llenes de calma

no reserves del mundo

sólo un rincón tranquilo

no dejes caer los párpados

pesados como juicios

no te quedes sin labios

no te duermas sin sueño

no te pienses sin sangre

no te juzgues sin tiempo

pero si

pese a todo

no puedes evitarlo

y congelas el júbilo

y quieres con desgana

y te salvas ahora

y te llenas de calma

y reservas del mundo

sólo un rincón tranquilo

y dejas caer los párpados

pesados como juicios

y te secas sin labios

y te duermes sin sueño

y te piensas sin sangre

y te juzgas sin tiempo

y te quedas inmóvil

al borde del camino

y te salvas

entonces

no te quedes conmigo

Mario Benedetti

Hay días de tristeza

8 Mar

En el pasado artículo hallábame yo triste y desolada a cuenta, creía yo, del estrés. Como ustedes recordarán (o no), la lectura de un libro de autoayuda de enormes ventas y éxito mundial no ayudó gran cosa que digamos. Así que mi amiga la terapeuta (citada varias veces en esta sección, y que ha servido de modelo para la Sabina de Lo verdadero es un momento de lo falso) me aconsejó que visitara a un colega. Tal y como me lo vendía, el señor venía a ser, en psicólogo, lo más parecido a la Purga de Benito, y en apenas diez sesiones me iba yo a quedar como la seda. De forma que, ni corta ni perezosa, llamé a la consulta del señor aquel, que tenía una larguísima lista de espera. Pero, las cosas de la fama, la secretaria se avino a encontrarme un hueco para esta misma semana en cuanto le dije mi nombre y reconoció mi voz.

De si la terapia es efectiva o no, no puedo hablarles todavía dado que aún no ha llegado el día de la cita. Pero antes de escribir este artículo estaba yo leyendo un libro de Hanif Kureishi, Algo que contarte, cuyo protagonista es precisamente un psicoanalista, y en el texto venía a decir algo así como que la sociedad consumista en la que vivimos quiere resultados probados, efectivos y rápidos, y que por ello el psicoanálisis tradicional (el freudiano) está perdiendo vigencia, más allá de que los paradigmas de Freud se estén quedando más o menos obsoletos.¿Par qué perder tres años en autoindagaciones cuando con una pastillita uno puede cambiar de ánimo en quince días? De ahí la recomendación de mi amiga: el psicólogo al que quería que visitase prometía, sobre todo, resultados rápidos.

Seguía Jamal, el protagonista del libro, diciendo que la tristeza tiene un función, que el duelo es necesario, como necesario es asumir el tiempo que puede durar. Pero en una sociedad en la que se incide tanto en la productividad como para que se espere que un trabajador se reincorpore a su puesto laboral a los tres días de perder a un ser querido – y, a poder ser, que no llore en la mesa de trabajo, por favor-, hay muy poca tolerancia para los que se sumen en la desesperación.

La tristeza nos ayuda a aprender de nuestros errores. Nos obliga a detenernos para hacernos focalizar en algo distinto. Un ejemplo de cajón: las mujeres maltratadas se deprimen. Pero esta depresión es un indicador de que su situación es insostenible. Sin tiempo para reflexionar, podrían estancarse en un estado de estrés crónico mucho peor aún que una depresión. También es normal y lógico deprimirse tras un divorcio o una mudanza, o cuando uno se da cuenta de que odia un trabajo que le impuso su padre y que en realidad no ha elegido. Pero nada está perdido si se tiene el valor de asumir que todo está perdido y que hay que empezar de nuevo. En casos así, medicar la tristeza podría ocultar las consecuencias de situaciones límite y eliminar la motivación para avanzar. Así, en lugar de curar, se mantendría, paradójicamente, una situación enferma en lugar de enfrentar el problema de fondo.

Si aplicamos el cuento en mi caso, quizá lo mal que me encuentro no es sino un indicador de que quizá haya llegado la hora de que no me someta a ruedas de entrevistas que parecen más un interrogatorio de la GESTAPO que una labor de información periodística. Quizá debería llamar a mi editor y decir que aquí la niña va a hacer como Marías y conceder entrevistas con cuentagotas. Entretanto, si alguno de los que me leen están tomando ansiolíticos, pastillas para dormir o antidepresivos, puede que se plantee después de leer esto si realmente los necesita tanto. El verdadero valor, dijo Voltaire, consiste en saber sufrir.

Simpatía por el débil. Lucía Etxebarria. “Nada está perdido” Publicado en el suplemento “Magazine”  publicado junto con La Voz de Almería. 7 Marzo 2010.   www.magazinedigital.com