Con otra luz

27 Dic

Cuando pintó el corazón no se imaginaba que yo le haría una foto. Llegó y lo hizo porque sí, porque era lo que pensaba en ese momento, es lo que su mano deseaba dibujar, y no imaginó palabras, frases rotundas como un “Mari te quiero”, no, no había Maris ni Anas o Luisas, sólo el corazón, ese corazón y de ese color. Pensó, eso sí, en todas las veces que lo había sentido en su pecho, en su latido mientras contemplaba a la persona amada ese momento, a la deseada, la más deseada para él. Pensó en todos los besos dados, en todos los que se habían quedado esperando por el camino, en todos los recibidos, pocos le parecían, hubiese querido más aún. Pensó en todo el tiempo detenido alguna vez en los ojos de su amor y en las manos cálidas y temblorosas que lo habían acogido o con las que se había dado … Pensamientos que pasaron veloces por su cabeza, imágenes que por un momento quedaron detenidas en la retina mientras su mano terminaba el dibujo enamorado ya para siempre de esa pared. Finalizada la tarea como el niño que termina sus deberes, se alejó con paso tranquilo, silencioso y justo cuando sus pasos abandonaban el callejón estrecho donde había dejado su mensaje, llegaron los míos para recogerlo.

Anuncios

Una respuesta to “Con otra luz”

  1. vathek enero 1, 2010 a 3:54 pm #

    I will see her!
    I cry with joy when, by the morning, full of joy,I look to the rising sun.
    I will see her!
    And I have no other desire in all the day.
    The rest goes to this hope.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: