El desierto

3 Ene

Text by soonorlater
Espera, espera… A veces siente que su cuerpo es como un desierto, antiguo y perdido, que desea ser encontrado. Lleno de suaves colinas, de simas sinuosas, de huecos oscuros, pequeños puntos de i latina, donde parece no existir nada, una mancha solar que dejó su marca en el momento de nacer, el pequeño remolino bajo el que se encuentra la vida y un oasis, porque todos los desiertos tienen uno. Un oasis pequeño que apenas puede verse de lejos, sólo cuando se está cerca se reconoce. Ladera abajo, en lo profundo del valle, ahí se encuentra. Un oasis que espera calmar la sed del viajero que se aventuró a través del desierto. Desea su descanso, desea que libere su pesada carga, todo lo que ha llevado consigo durante el viaje, que se entregue sin reservas, que deposite en él su alma, y viva para ése momento. Y sólo así podrá sentir el viajero las tormentas de arena, ver ascender la marea de arena de colores, aproximarse a él y pasar casi sin rozarlo. Sólo así podrá sentir el viajero la lluvia que caé y moja su cara, la humedad en sus manos. Sólo así podrá maravillarse el viajero con las estrellas fugaces y desear quedarse, pues ése es el anhelo de este desierto. Que nunca, nunca, lo abandone.

Photo by micmojo. http://www.micmojo.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: